

BQ ha combinado el exclusivo diseño de sus carretes con uno de los sistemas de bobinado más rápidos e innovadores del mundo: los sensores de fibra óptica definen la posición exacta del carrete y lo sitúan en la línea de bobinado, donde el filamento se enrolla a una velocidad y con un movimiento de los ejes calculado milimétricamente. El resultado es un excelente acabado que hace que el PLA se deslice fluidamente durante toda la impresión.
El PLA (poli-ácido láctico) es el material más práctico para adentrarte por primera vez en la impresión 3D. Es sencillo de utilizar, ofrece una gran adherencia y está especialmente indicado para impresiones de larga duración.
Durante la impresión, cada capa debe estar suficientemente fría cuando el cabezal vuelve a depositar filamento fundido sobre ella. Al solidificar rápidamente, el PLA de BQ ofrece una mayor calidad de impresión en piezas de volumen reducido sin sacrificar velocidad.
La tensión térmica se produce cuando hay diferencia de temperatura entre varias zonas de una misma pieza. En impresión 3D se traduce en el abombamiento de las primeras capas por la diferencia térmica entre la cama (temperatura ambiente) y el filamento (en torno a 190-220ºC). El PLA de BQ tiene una mínima deformación por tensión térmica, ayudando a reducir el warping.
El PLA de BQ ofrece una excelente adherencia incluso sin cama caliente, únicamente con métodos habituales de adhesión como laca, cinta o Fixpad.
BQ fabrica su PLA en Huesca (Aragón). Sus bobinas son 100% PLA de máxima calidad, un material completamente biodegradable puesto que en su producción no se usan derivados del petróleo: el PLA se genera por polimerización del ácido láctico procedente de la fermentación de azúcares derivados de vegetales. Y, a diferencia de otros materiales, no desprende olores incómodos, por lo que es ideal para uso doméstico.
El PLA de BQ funde en el hot-end a partir de 175ºC, aunque te aconsejamos imprimir por encima de los 200ºC porque puede haber variaciones en la medida y la regulación de la temperatura en el hot-end de tu impresora*.
BQ somete a su PLA a exhaustivas pruebas, a partir de las cuales han constatado que la temperatura con la mejor relación velocidad/calidad de impresión son 205ºC.